El instante. Eso es la fotografía. Un momento que sucedió y no se volverá a repetir, pero que la magia hace posible que lo puedas ver una y otra vez. Muchas ocasiones no te das cuenta de la foto que has tomado. Sólo a posteriori, cuando ya estás delante del ordenador, descubres la conexión que hubo en ese momento,. La casualidad o la fortuna que te impulsó a apretar el botón. Pero sobre todo, la fotografía es diversión, cuando las horas te parecen minutos. Cuando disfrutas y siempre dices: “Espera, sólo una más…”